sábado, 26 de septiembre de 2009

El hogar materno y el entorno familiar de Ramón Cabrera


A la izquierda, Teresa y Juana, hermanas del general Cabrera, retratadas por Didier Petit de Meurville al comienzo de su exilio en Francia. En la foto de la derecha, María Griñó, madre del general .





Resumen
Uno de los aspectos mal conocidos de la vida del general carlista Ramón Cabrera es el de sus años de infancia y juventud en Tortosa y, dentro de ello, lo referente a su entorno familiar. Las cerca de veinte biografías escritas sobre el Conde de Morella desde 1839, se limitan a repetir la información dada por Buenaventura de Córdoba, con pocas aportaciones adicionales. El presente trabajo proporciona datos inéditos sobre la composición de la familia del héroe carlista, en particular sobre sus siete hermanos, fruto de los dos matrimonios de su madre María Griñó. A través de una minuciosa investigación en el archivo de la catedral de Tortosa y otras fuentes, se revelan por primera vez los nombres y edades de los padres y hermanos del caudillo carlista, así como de otros parientes y miembros de su familia politica.




Introducción
De la veintena de monografías biográficas publicadas desde 1839 hasta hoy sobre el caudillo carlista Ramón Cabrera, Conde de Morella, pocas contienen datos originales, limitándose las más a repetir, con unos perfiles u otros dependiendo muchas veces de la orientación ideológica del autor, la información proporcionada por Buenaventura de Córdoba en su “Vida Militar y Política de Ramón Cabrera”, la biografía sin duda más completa, objetiva y rigurosa, y también la única autorizada por el propio biografiado, que puso a disposición del autor muchos de sus documentos privados y revisó personalmente los textos.
De entre esos biografos que después han hecho aportaciones parciales de interés, destacan Mariano Tomás y ,sobretodo, Román Oyarzum, que recogieron en su obras la totalidad de la peripecia vital del personaje hasta su fallecimiento –Buenaventura de Córdoba acabó su biografía cuando Cabrera vivía en el exilio en Francia, antes incluso de su participación en la Campaña Montemolinista-, o Roy Heman Chant y Conxa Rodriguez Vives, al arrojar nueva luz sobre el período del exilio en Inglaterra y la descendencia del General , dos de los más aspectos más desconocidos hasta entonces de la vida del Conde de Morella. Personalmente, después y en fecha aún reciente , he tenido la ocasión de abundar en estos mismos y otros aspectos oscuros de la vida del general Cabrera, al dar a conocer por primera vez el Diario escrito por su esposa Marianne Richards, y acompañar su edición de abundantes notas basadas en el estudio de distintas fuentes, algunas de ellas inéditas hasta entonces.
Muchos son, a pesar de estos trabajos, los asuntos que aún requieren estudios adicionales para completar el entendimiento de una figura clave en la historia militar y política del carlismo decimonónico, y aún de la entera historia política del s.XIX español. A ello estoy personalmente dedicado en estos últimos años, con la esperanza de poder dar a la luz esa biografía completa y definitiva -en la medida que tal cosa es posible- del personaje, que tantos historiadores, como por ejemplo el propio Melchor Ferrer, han echado en falta.
De entre esos aspectos aún por estudiar, figura hasta ahora en lugar destacado el referente al hogar paterno –o más bien materno, en este caso- y el entorno familiar de la infancia, adolescencia y juventud de Ramón Cabrera en su ciudad natal de Tortosa, en la que residiría hasta casi cumplir los 27 años. Se trata ésta de una cuestión poco desarrollada por su biografo principal Buenaventura de Córdoba -que aunque suministra los datos fundamentales, hubiera tenido, en su condición de paisano y compañero de estudios del personaje, mucha más información que proporcionarnos-, y copiada o repetida después con esa misma parquedad y sin agregar ningúna nueva referencia por el resto de los biógrafos. Entre ellos es frecuente que las lagunas sobre la composición de la familia Cabrera den paso a manifiestos errores, como dar a entender que Ramón fuera el hermano mayor, tuviera sólo dos hermanas o incluso fuera hijo único. Y ello sin mencionar las deformaciones intencionadas sobre el ambiente en el que transcurrió su infancia y adolescencia que caracterizan a algunos de los biógrafos y enemigos del General, que usaron sus biografías como un elemento más en la guerra que hacían contra el carlismo.[i]
Así las cosas y como parte de la indagación sobre este período de infancia y juventud del personaje, en el que otras perspectivas serían también interesantes, el propósito de este trabajo es proporcionar una información, desconocida hasta ahora, sobre la genealogía familiar de Ramón Cabrera, y en particular, sobre sus padres, padrastro, hermanos y familia política, obtenida fundamentalmente de los archivos de la Catedral de Tortosa, y completada mediante el contraste de las fuentes bibliográficas e indagaciones en archivos particulares y conversaciones con algunos descendientes directos de la familia del General.

El hogar materno de María Griñó
Ramón Cabrera nació en Tortosa el 27 de Diciembre de 1806, en una casa de la actual calle de San Ildelfonso, en lo que entonces era el ya desaparecido barrio de pescadores[ii]. Fue bautizado el mismo día por el cura de la catedral D. Francisco Roca, siendo padrinos Ramón Font y Antonia Muñoz. [iii]
El padre se llamaba Josef Cabrera Ciscar, marino de gran honradez y laboriosidad, dedicado al comercio de cabotaje entre los puertos más cercanos a Tortosa. Nombrado luego capitán de un buque mercante en el que estaban interesadas las primeras casas del comercio de Tortosa, adquirió con sus ahorros un velero falucho de 30 toneladas para dedicarse al comercio por su cuenta y riesgo, objeto que logró con bastante éxito.
No conocemos la fecha de su nacimiento, pero si que era hijo de Matheu Cabrera y de Rosa Ciscá. De los registros del archivo catedralicio cabe pensar que tuvo al menos tres hermanos, tíos del futuro general carlista. Uno de ellos era Felipa Cabrera , mencionada por los biógrafos del Conde de Morella por ser patrona del beneficio eclesiástico que iría a parar al jóven Ramón. Estaba casada con Pedro Calderó -quizás hermano o pariente del padrastro del futuro Conde de Morella-, con quien tuvo numerosos hijos, primos por tanto de Ramón Cabrera, entre ellos José Juan Bautista (n. 1819); Candia y José Francisco(ambos nacidos en 1820); Jose Ramón (que murió precozmente en 1824); Antonio, Vicente, Agustín y Francisca Mariana (todos ellos bautizados en 1825 y de los que Vicente y Francisco morirían ese mismo año al poco tiempo de vida); y José Ramón (n. 1831).
Otro hermano de Josef Cabrera era Tomás, casado con Teresa Calderó (de quien igualmente desconocemos la relación con el padrastro del general Cabrera), con quien tuvo al menos una hija –prima igualmente del caudillo carlista- llamada Felipa Teresa, cuyos padrinos de bautismo fueron precisamente su tíos Felipa Cabrera y Pedro Calderó[iv].
Un tercer hermano se llamaba Domingo, padre de otra prima del futuro Conde de Morella llamada Francisca.
Por su parte, la madre de Ramón Cabrera se llamaba Ana María Rosa Francisca Griñó i Diñé. Nació en Tortosa el 29 de Noviembre de 1782, hija de un cerrajero llamado Josef y su esposa María Francisca[v]. Hermosa, de carácter dulce y apacible, de costumbres piadosas, fue la alegría de sus ancianos padres, según testimonian los que la conocieron.
Josef Cabrera y María Griñó contrajeron nupcias en la iglesia catedral de Tortosa el Domingo 19 de Julio de 1901, oficiando la ceremonia el cura regente catedralicio D. Gerónimo Dolz.
Cuando nació Ramón, el matrimonio contaba ya con un hijo y una hija, por lo que el futuro general carlista venía al mundo como el tercero de los hermanos. María Griñó tenía entonces veintitres años, pletóricos de juventud y hermosura.
El primogénito de los Cabrera – de cuya existencia no teníamos hasta ahora la menor noticia- había nacido el 6 de Febrero de 1803, siendo bautizado por el mismo presbítero D. Gerónimo Dolz con los nombres de Matheu Josef Agustín. Fueron padrinos Josef Griñó y Rosa Ciscá, abuelos materno y paterna respectivamente del recién nacido.
La hermana por su parte se llamaba Rafaela, y fue bautizada el 22 de Febrero de 1805 por el presbítero D. Carlos Arnau, siendo padrinos Pedro Moles y Josefa Llopis. A pesar de estar inscrita con el mencionado nombre, tenemos elementos para pensar que en su círculo familiar se la llamaba María, en un cambio de nombres que no era infrecuente en aquella época y que aún se ve en muchos pueblos.
Dos año y medio después de venir Ramón al mundo, Josef y María tuvieron aún un cuarto hijo, en esta ocasión una niña, a la que pusieron el nombre de Bienvenida Agustina Teresa, siendo bautizada el 3 de Junio de 1809 por el cura párroco D. Felipe Travál, y cuya madrina fue Rosa Cartes.
El año de 1810 fue un año duro para el matrimonio, pues fallece su primogénito antes de cumplir los ocho años de edad. Desconocemos las causas de su fallecimiento, en unos tiempos en que la mortalidad infantil era elevada. La defunción del pequeño Agustín, nombre con el que se inscribe, figura en el Libro de Obitos del archivo catedralicio como acaecida el Miercoles 29 de Agosto de 1810, “tras administrarsele los Santos Sacramentos y la Extremaunción”.
Pero esta no es la única penalidad a la que se ve sometida la familia.En 1811 los franceses han entrado en Tortosa con su secuela de abusos e intimidaciones, y la familia Cabrera con sus tres hijos supervivientes se traslada a Vinaroz, donde el patrón del falucho siguió ejerciendo su profesión.
En Julio de 1812 la desgracia se abate de nuevo sobre la familia con el fallecimiento de Josef Cabrera. María Griñó, viuda y con tres hijos en un pueblo que no era el suyo, decidió regresar a Tortosa buscando el apoyo de sus parientes y amigos. Ramón apenas contaba entonces seis años de edad.
Pasados cuatro años desde el regreso a su ciudad natal, María Griñó contrajo matrimonio en segundas nupcias el 25 de Septiembre de 1816 con otro honrado marino patrón de matrícula de la misma población, natural también de Tortosa, llamado Felipe Calderó, alias Arrien´banda, hijo de Jaime Caldero y de Antonia Nicolau. María Griñó tenía entonces 34 años.[vi]
Aún cuando no hemos encontrado el registro de bautismo de Felipe Calderó en el archivo catedralicio, debió de nacer más o menos en 1780, ya que sabemos que tenía unos sesenta años al acabar la primera guerra carlista.
María Griñó tuvo con Felipe Calderó otras tres hijas y un varón, que sería el último de los hermanos de Ramón Cabrera.
La primera de las hijas nació el 28 de Julio de 1817, a los diez meses de celebrarse los esponsales de la pareja, y fue bautizada en la catedral con los nombres de María Francisca, si bien sería conocida familiarmente por este último nombre. Sus padrinos de bautismo fueron Joaquín Puell y su abuela paterna Antonia Nicolau.
La segunda de las hijas nació casi cinco años más tarde, el 22 de Febrero de 1822, y recibió los nombres de Agustina Teresa.
El 26 de Junio de 1824 fue bautizada la tercera hija de Felipe y María, inscrita en esta ocasión con el nombre de Florentina, si bien, probablemente porque naciera el día de San Juan, era conocida familiarmente por Juana. Sus padrinos fueron Valerio Griñó, del que no sabemos su relación con María Griñó, y Francisca Curto.[vii]
Finalmente, el benjamin de la familia fue bautizado el 5 de Noviembre de 1827, y recibió el nombre de Felipe, igual que su padre. Fue su madrina de bautismo su abuela paterna Antonia Nicolau, que también lo había sido de su hermana mayor Francisca. Ramón Cabrera tenía entonces casi veintiun años, por lo que no es extraño que a lo largo de su vida sintiera un afecto casi paternal por su hermano menor.
Así pues, rastreado el archivo catedralicio desde la fecha del primer matrimonio de María Griñó en 1801 hasta el comienzo de la década de los treinta, podemos afrimar que Ramón Cabrera tuvo tres hermanos hijos de su mismo padre y madre, y otros cuatro hermanos uterinos, es decir, hijos del segundo matrimonio de su madre con Felipe Calderó. Un total de siete hermanos además de él, de los que tres, incluido Ramón, fueron varones, si bien el primogénito murió prematuramente sin cumplir los ocho años.

Una extensa parentela
Las hermanas de Ramón Cabrera que llevaban su mismo apellido eran casi dos años mayor en el caso de María (Rafaela), mientras que Bienvenida era casi tres años más pequeña. Llegada la edad, ambas contrajeron matrimonio con sendos jóvenes patrones de barco tortosinos llamados Manuel Homedes y Cristóbal Piñana, ambos “Nacionales de la Compañía de Artillería de Marina, liberales decididos, y que se alistaron en la Milicia desde su primera creación”.[viii]
Cristóbal Piñana era hijo de Cistóbal Piñana y Gerónima Dalmau, que tuvieron además otros hijos. Hemos localizado en el archivo al menos otros dos hermanos llamados Jacinta , nacida el 12 de Febrero de 1808 y Rafael, nacido el 28 de Septiembre de 1811. Como prueba de los lazos de parentesco en las poblaciones de aquellos tiempos, la madrina de bautismo de Cristóbal Piñana había sido Teresa Calderó, cuñada del padre del general Cabrera, es decir, tía de la que Cristobal Piñana hacía su esposa.
Por su parte, Manuel Homedes era hijo de Rafael Homedes y Vicenta Vilas, patrón de barco de la matrícula de Torosa y hermano de Francisco, casado a su vez con Francisca Cabrera, prima del General por ser hija de su tío paterno Domingo. Francisco Homedes y Francisca Cabrera tuvieron varios hijos, llamados Dominga Francisca Dolores (n. 1824), Rosa (n. 1827), María del Carmen (n.1829) y Gregorio (n.1832), sobrinos carnales de Ramón Cabrera.
Con estos matrimonios, los vínculos de las familias Cabrera, Calderó y Homedes se entrelazaban a varios niveles en una abigarrada red de parentescos.
El matrimonio de Bienvenida con Cristóbal Piñana tuvo lugar el 25 de marzo de 1831 en la iglesia de la Congregación de los Dolores de Tortosa, si bien fue inscrito en la catedral.
Por la información suministrada por Buenaventura de Córdoba, paisano y biógrafo de Ramón Cabrera, sabemos que la pertenencia de los esposos de las hermanas de Cabrera a la Milicia Nacional no fué obstáculo para que ambas, y una tercera que probablemente fuera Francisca Calderó, estuvieran presas de las autoridades militares locales cuando María Griñó fue vilmente fusilada[ix]. Cualquier medio era bueno para intimidar a los que luchaban en el Campo del Honor en defensa de los derechos de D.Carlos.
Parece ser que tanto María como Bienvenida permanecieron en Tortosa durante la primera guerra carlista, y que no marcharon al exilio, como lo hizo el general Cabrera acompañado de sus hermanos menores, hijos de su madre y de Felipe Calderó.
María tuvo varios hijos: Rafael, nacido el 17 de Diciembre de 1828, que fue el primogénito y fue apadrinado por su tío Ramón Cabrera –que a la sazón era “beneficiado de esta catedral”, según menciona la inscripción de bautismo- y por su abuela Vicenta Vilas; Vicenta (n. 1831); Ramón (n. 1833); y, ya en plena guerra civil, Leandra (n.1835) y Manuel (n. 20.10.1838)[x]. De ellos en la historia del general Cabrera jugarían un activo papel el mayor y el menor de los hermanos, Rafael y Manuel, que marcharon con su tío al exilio, e intervendrían activamente en política en el período que terminó con el reconocimiento de Alfonso XII por parte del Conde de Morella[xi].
María Cabrera por su parte tuvo una vida longeva ,que transcurrió toda ella en Tortosa, pues Marianne Richards, esposa del general Cabrera, la incluyó en 1896 en su testamento para que recibiera una dotación económica[xii]. Desconocemos con precisión la fecha de su fallecimiento, que quizás incluso tuviera lugar antes de realizarse el citado testamento, pues al parecer la cantidad económica legada nunca fue reclamada.
En cuanto a Bienvenida Cabrera, tuvo cuatro hijos de su matrimonio con Cristóbal Piñana: José María, que sería alcalde de Tortosa y más tarde médico forense en Barcelona hasta su muerte, ocurrida en la segunda decena del siglo XX; Rosario, de la que desconocemos detalles; Ramón, que ejercería la profesión de marino mercante, y del que aún viven descendientes; y Josefa, que contrajo matrimonio con el jóven Luis Gonzalvo, hijo de una familia de Tortosa bien conocida de Ramón Cabrera[xiii]. El Conde de Morella mantuvo correspondencia frecuente con él en el tramo final de su vida, confiándole ciertas gestiones que precisaba se realizaran en su nombre en su Tortosa natal.
En cuanto a la inocente María Griñó, madre del general Cabrera, fue fusilada en Tortosa en 1836, en el ecuador de la primera guerra carlista y después de llevar presa desde el 9 de Julio de 1834. Como hemos mencionado, en los propios partes de aquél suceso procedentes del bando liberal, se dice que Cabrera tenía entonces tres hermanas presas, y que dos de ellas estaban casadas con miembros de la Milicia Nacional de la ciudad.
La inscripción de la defunción de la madre del general Cabrera en el Libro de Obitos de la Catedral, fechada el martes 16 de Febrero de 1836 y anotada por el presbítero D. Ignacio García, da cuenta de la sepultura en el cementerio de Tortosa de María Griñó “que murió el mismo día, fusilada en esta Plaza de orden del Gobierno”.[xiv]
En lo que respecta a Felipe Calderó, padrastro de Cabrera, en el año 1837 y después del fusilamiento de su esposa, se incorporó a la facción, dando a los carlistas el único marino que hayan tenido en el Reino de Valencia, llegando a ostentar los grados de coronel y Comandante de Marina. Desconocemos la fecha de su fallecimiento, si bien sabemos que poco antes del final de la guerra fue herido en combate y prácticamente dejado por muerto sobre el campo de batalla, y que por aquellos tiempos al parecer pretendía a una mujer de Alcanar, con la que no llegó a formalizar compromiso[xv].
De las hijas que tuvo Felipe Caldero con María Griñó, las tres se fueron a vivir con su padre a Morella cuando éste se incorporó a la causa del Pretendiente[xvi]. Frecuentemente seguían al caudillo carlista en sus correrías por el territorio bajo su control, montadas en sendas mulas[xvii].
La mayor, Francisca, cuando apenas contaba dieciseis años se hizo novia de Rufo, uno de los guerrillleros carlistas más notables de la provincia de Castellón. El bravo voluntario de Carlos V murió el 1 de Octubre de 1838 en el curso de la batalla de Maella, la misma en que perdió la vida el general liberal Pardiñas. Apenas lo supo su novia, cayó en una especie de consunción, que en poco tiempo la condujo a la muerte. De su fallecimiento en Morella, probablemente al comienzo de 1839, sabemos por palabras del propio general Cabrera en su epílogo autobiográfico a la biografía que de él escribió Buenaventura de Córdoba.[xviii]
Fallecida ya Francisca, Juana y Teresa cuidaron en Morella con toda solicitud de su hermano Ramón durante la grave enfermedad que tuvo al General postrado en cama en Enero de 1840.[xix]
Teresa Calderó, la segunda de las hermanas uterinas de Cabrera, contrajo matrimonio con D. Jose Domingo Arnau –su verdadero nombre era, al parecer, Domingo Fort y Arnau[xx]- , joven tortosino que en 1834 seguía la profesión del notariado bajo los auspicios de su tío D. Gregorio Melich de Buedo, en cuya escribanía entró como pasante. Confinado a Benicarló por la autoridad militar de aquella plaza, se fugó a las montañas de Ares y Catí con otros compañeros, uniéndose finalmente a El Serrador, pasando luego a la División de Forcadell. Tras su ascenso a capitán por méritos en la acción del Puente del Alcance, fue nombrado ayudante de Cabrera, ascendiendo sucesivamente hasta el grado de brigadier, al frente de las Brigadas de Tortosa y Mora, para ser nombrado después Comandante General de la División de Valencia. Tras entrar exilado en Francia contrajo matrimonio con Teresa Calderó, residiendo en Marsella. De su descendencia sabemos que su primogénita se llamaba Carolina.[xxi]
La tercera de las hijas de María Griñó y Felipe Calderó, conocida como Juana –aunque bautizada como Florentina- se casó apenas cumplidos los dieciseis años y antes de acabar la guerra con el jóven brigadier D.Juan de Dios Polo y Muñoz de Velasco , que en 1840 llegó a Comandante General carlista de Aragón[xxii]. Al acabar la contienda atravesó la frontera con el ejército de Cabrera y se exiló en Francia. Tras la Campaña Montemolinista el brigadier Polo regresó a España acogiéndose a un indulto. En 1869 se ofreció a Carlos VII que le ascendió a Mariscal de Campo, participando en el verano de ese mismo año en el alzamiento carlista de la Mancha como Comandante General de Toledo, Ciudad Real, Albacete,Cuenca y Extremadura. Su intentona resultó frustrada al caer preso de las tropas del Gobierno, que le condenó a muerte y luego conmutó su sentencia por la deportación. Al cabo del tiempo regresó en España, pero se abstuvo de participar en la última de las guerras.


En cuanto al hermano uterino de Cabrera, llamado Felipe, acabada la Guerra de los Siete Años y después de una primera época, se exiliaría en Paris, donde estudió la carrera de ingeniero. El Conde de Morella ejerció de tutor y se ocupó de su educación. A los pocos meses de comenzar el exilio francés, en 1841, el rey de Cerdeña quiso demostrar al general Cabrera sus simpatías por su persona, ofreciendo dos becas de estudios en el colegio de Chambery, con todos los gastos pagados, a favor de su hermano Felipe y su sobrino Rafael Homedes. Al aceptar el general el ofrecimiento, el Duque de Montmorenci, amigo de Cabrera, envió una recomendación a los profesores del prestigioso centro académico. Pocos meses después, por carta de 18 de Enero de 1842, el Conde Solar de la Margarita, ministro de negocios extranjeros de Cerdeña, informaba al Conde de Morella de la buena integración de sus parientes y su buen rendimiento académico .[xxiii]
En su madurez Felipe Calderó intervino en la política carlista como agente de su tío, para quién hizo de enlace en alguna ocasión con la Princesa de Beira y otros personajes.
En cuanto a Rafael y Manuel Homedes, los dos sobrinos del General Cabrera con quienes tuvo trato continuado, en el curso de nuestra investigación hemos encontrado algunos datos curiosos sobre su actividad profesional. Así, sabemos que Manuel Homedes fue en 1874 segundo concesionario para la explotación de las minas de guano de la isla de Mona, junto a Puerto Rico, ostentada hasta entonces por el inglés Huighes. Manuel Homedes, ocupado entonces en otros asuntos, no hizo uso de la concesión, por lo que expiró la licencia en 1877. Durante 1876 actúo como Secretario Particular de su tío el Conde de Morella, como queda reflejado en algunas cartas de este período.
De Rafael conocemos como detalle anecdótico que en 1883 se encargó, de forma gratuita, de la dirección facultativa del lavadero de la Fuente de los Moros, en la localidad pacense de Hornachos, según consta en una lápida situada en el lugar.
Pero ésto ya ocurriría en años posteriores a la desaparición de su tío el general Cabrera, que tras una intensa vida al servicio de la causa Católico-Monárquica había fallecido en 1877 en su finca inglesa de Wentworth, entre el rechazo de los antigüos partidarios y la frialdad de los que nunca habían llegado a considerarle de los suyos, consecuencia del último paso de su vida política.



MONOGRAFIAS BIOGRAFICAS SOBRE RAMON CABRERA, ORDENADAS CRONOLOGICAMENTE POR SU FECHA DE PUBLICACION

- Un emigrado del Maestrazgo: Vida y hechos de Ramón Cabrera con una reseña de sus principales campañas desde Noviembre de 1833 hasta el presente. Oficina de López. Valencia, 1839.
- Von Rahden, Wilhem: Cabrera Erinnerungen aus dem Spanischen Bürgerkriege. Wilmans. Frankfurt, 1840.
- Córdoba, Buenaventura de: Vida militar y política de Cabrera. Imprenta y fundición de D. Eusebio Aguado. Madrid, 1844.
- Calbo y Rochina de Castro, Dámaso: Historia de Cabrera y de la Guerra Civíl en Aragon, Valencia y Murcia. Establecimiento Tipográfico de D.Vicente Castelló.Madrid 1845.
- Ayguals de Izco, Wenceslao: El Tigre del Maestrazgo, o sea de grumete a general. Imprenta de D. Wenceslao Ayguals de Izco. Madrid, 1846-1848.
- Gonzalez de la Cruz, Rafael: El Vengador y la sombra de Cabrera. Refutación del Tigre del Maestrazgo, o sea de Grumete a General, historia-novela de D. Wenceslao Ayguals de Izco. Imprenta de Hernandez. Madrid, 1849.
- Anónimo: El Caudillo de Morella. Poema en el cual se describen la vida y hechos del célebre Cabrera. Imprenta de D.M.R y Fonseca. Madrid, 1849.
- Flavio, E. Conde de X***: Historia de Don Ramón Cabrera. Est. Tipográfico-Editorial de G.Estrada. Madrid 1870.
- Anónimo: Historia del general carlista Don Ramón Cabrera, desde su nacimiento hasta los últimos sucesos. Despacho de Marés y Compañía. Madrid, 1874. (Reeditado en edición facsimil por librerías París-Valencia. Valencia 1992).
- Polo de Lara, Luis: Biography of Field Marshal Don Ramón Cabrera, First Conde de Morella, First Marquis del Ter. Edición privada, 1877.
- Romano, Julio: Cabrera el Tigre del Maestrazgo, Imprenta de D. Juan Pueyo. Madrid, 1936.
- Tomás, Mariano: Ramón Cabrera .Historia de un hombre. Editorial Juventud S.A. Barcelona, 1939.
- Oyarzun, Román: Vida de Ramón Cabrera y las guerras carlistas. Editorial Aedos. Barcelona, 1961
- Chant, Roy Heman: Spanish Tiger. Midas Books. Turnbridge Wells (Kent, Reino Unido), 1983.
- Gueze, E.: Cabrera. Un chef carliste. Academie Tolosaine d´ Histoire Militaire (ATHAM). Toulouse (Francia), s.a.
- Rodriguez Vives, Conxa: Ramón Cabrera a l`exili. Publicacions de l`Abadía de Montserrat. Barcelona,1989.
- Garrabou, Joan: Cabrera. Edicions de Nou Art Thor. Barcelona, 1989.
- Rújula, Pedro: Ramón Cabrera. La senda de tigre. Ibercaja. (Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja) . Colección Boira. Zaragoza 1996.
- Urcelay, Javier: El Diario de Marianne Richards, la vida desconocida del general carlista Ramón Cabrera, conde de Morella. “Aportes”, nº 42, Año XV. Madrid, 2000.

[i] Las obras de Ayguals de Yzco, de “Un emigrado del Maestrazgo”, y de Cabello, Santa Cruz y Temprado son las más representativas en este sentido.
[ii] La casa natal de Cabrera fue insensatamente demolida en 1998 para construir en su lugar unos insignificantes apartamentos que podían haberse edificado en cualquier otro lugar.
[iii] Buenaventura de Córdoba, en el Tomo I de su Vida Militar y Política de Cabrera, recoge en el Documento 1 la inscripción de bautismo del archivo de la catedral
[iv] No tenemos confirmación de la hipótesis probable de que los mencionados Pedro Calderó y Teresa Calderó fueran hermanos o familia carnal de Felipe Calderó, padrastro del general Cabrera. De ser así, como parece probable, se deduciría que Felipe Calderó era amilia política de la que se convertiría en su esposa, existiendo entre los Cabrera y los Calderó estrechas relaciones familiares.
[v] Romá, Juan María: Los crímenes del liberalismo. Barcelona, La Bandera Regional, 1913, Pag 10.
[vi] El americano Roy Heman Chant en su biografía del general Cabrera titulada “The Spanish Tiger”, afirma que cuando Felipe Cabrera se casó con María Griñó, era viudo y tenía un hijo. Ambos datos, cuya procedencia no se menciona, son incorrectos. En la inscripción eclesiástica del matrimonio, se menciona explícitamente la viudedad de María Griñó, y sin embargo nada se dice de Felipé Calderó en este sentido. Por otra parte, Roy Heman Chant demuestra estar mal informado sobre a familia de Ramón Cabrera, pues en su obra se da a entender que fuera hijo único.
[vii] A pesar de la distancia de años entre las dos hermanas –que hubiera permitido el nacimiento de algún otro hijo entre medias- no hemos encontrado en el archivo catedralicio indicios de ningún otro retoño del matrimonio Calderó entre las fechas de nacimiento Francisca y Teresa.
[viii] En “Vida y hechos de Ramón Cabrera...”, biografía anónima publicada en 1839, cuando la guerra se encontraba aún en pleno apogeo.
[ix] Ver Buenaventura de Córdba, Tomo I Capítulo IX.
[x] Su tía Bienvenida Cabrera fue madrina en su bautismo.
[xi] El Diario de la Condesa de Morella menciona, por ejemplo, una visita de Rafael Homedes a Londres en 1850, poco después del matrimonio del General. También encontramos a Rafael Homedes representando a su tío político Juan de Dios Polo como padrino en el bautizo del primogénito varón de los Condes de Morella.
[xii] El testamento de Marianne Richards está recogido en la biografía “Cabrera a l´exili” de Conxa Rodriguez Vives.
[xiii] Hemos podido ver varias cartas del general Cabrera a su sobrina Josefa, a su sobrino político Luis Gonzalvo, y a su hermana Bienvenida, procedentes de archivos particulares de Tortosa. En una fechada en 1857 es en la que el Conde de Morella da su consentimiento al matrimonio previsto de Josefa y Luis Gonzalvo. La última carta a Bienvenida es de 20 de Abril de 1870. A partir de 1876 las cartas conocidas se dirigen exclusivamente a Luis Gonzalvo, encomendándole gestiones que el general Cabrera precisaba que se hicieran en su nombre en Tortosa. Algunas de estas cartas son manuscritas del Conde de Morella, mientras que otras están escritas por Manuel Homedes –primo político de Gonzalvo- con el membrete de “Secretaría Particular del Conde de Morella”. Dado que en las cartas fechadas en 1876 no se envían saludos explícitos para Bienvenida, como en las de fecha anterior, cabe pensar que para esta fecha ya hubiera fallecido.
[xiv] Los restos de María Griñó estuvieron en un nicho de los descendientes de la familia Homedes, hasta su traslado en 1984 a su emplazamiento actual, esta vez sin una modesta lápida que lo identifique.
[xv] Ver “Un emigrado del Maestrazgo”: Vida y hechos de los principales cabecillas facciosos de las provincias de Aragón y Valencia, desde el pronunciamiento carlista de Morella en 1833 hasta el presente”. Valencia, Imprenta de López, 1840. Reeditado en edición facsimil por librerías Parí-Valencia, Valencia, 1993.
[xvi] El la biografía de Felipe Calderó incluida en el opúsculo firmado por “Un emigrado del Maestrazgo” dedicado a la “Vida de los principales cabecillas facciosos...”, se dice que “su familia vivía en Morella con gran lujo y ostentación”.
[xvii] Este dato procede de “Un emigrado del Maestrazgo”. Sin embargo Pío Baroja en su novela “La Venta de Mirambel” escribe que Cabrera iba acompañado de dos hermanas y un hermano.
[xviii] En Buenaventura de Córdoba, Tomo IV pag 407, parte autobiográfica escrita por el propio Cabrera, se lee: “Poco antes de morir –mi madre- comunicó el secreto a mi hermana Francisca, y ésta poco antes de morir en Morella me lo hizo saber a mí”.
[xix] Buenaventura de Córdoba, Tomo IV, pag 203.
[xx] Así al menos se afirma en la “Vida de los principales cabecillas facciosos...” escrita por “Un emigrado del Maestrazgo”.
[xxi] Buenaventura de Córdoba, Tomo IV, pag 161. Mencionando a Domingo Arnau, dice Córdoba que “cuenta hoy 34 años de edad”. Como su libro fue publicado en 1844, Arnau debió nacer en torno a 1810 o 1809. Por otra parte a través de “Un emigrado del Maestrazgo” en su “Vida de los principales cabecillas facciosos...” sabemos que un hermano de José Domingo Arnau fue capitán de la selecta unidad de Ordenanzas del General (Cabrera).
El matrimonio Aranau visitó en alguna ocasión a sus tíos los Condes de Morella en su finca londinense de Wentworth, por ejemplo en Diciembre de 1852, según sabemos a través del Diario de Marianne Richards. En otras ocasiones los matrimonios se reunieron aprovechando el paso por París de los Condes de Morella en alguno de sus habituales viajes por el continente, como por ejemplo en 1853, en el que el Diario menciona que con Teresa de Arnau se encontraba su hija Carolina.
[xxii] “Vida y hechos de los principales cabecillas facciosos...”, por “Un emigrado del Maestrazgo”, pag 236.
[xxiii] Buenaventura de Córdoba, Tomo IV pag 432.

1 comentario:

  1. Hey, esto es increíble, soy descendiente de Omedes y he leído todo esto y me resulta increíble, si puedes contactar conmigo hazmelo saber mediante este msn (medesito_@hotmai.com).
    Un saludo.

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